• Nuevo Black Bay Chrono Dark

    Nuevo Black Bay Chrono Dark

    Comienzó la Copa del Mundo de Rugby con los All Blacks, la selección neozelandesa, como grandes favoritos. Tudor celebra el evento con una edición limitada: Black Bay Chrono Dark. Negra, como no podía ser de otro modo.

     

    Los All Blacks siempre han tenido un gran poder de atracción para las firmas comerciales porque ofrecen un cóctel irresistible que mezcla la leyenda, el espíritu ganador y el exotismo (¡su famosa haka!), todo bien arropado por un color tan simbólico como el negro. El mundo de la relojería no ha sido ajeno a este hechizo, primero con Bulgari y, desde 2017, con la casa Tudor, que escogió a la selección neozelandesa y a su gran estrella, Beauden Barrett, como embajadores de la firma. La elección no podía ser más oportuna: el apertura neozelandés, elegido en aquel momento mejor jugador del mundo, y sus compañeros eran idóneos para dar a conocer el Black Bay Dark, la versión íntegramente negra del modelo más popular de Tudor, lanzada al mercado un año antes. Ahora la suiza repite jugada y aprovecha el escaparate mediático de la Copa del Mundo para presentar otro modelo all black, aunque esta vez sea la versión cronógrafo.

     

    El Black Bay es un reloj curioso en la reciente trayectoria de Tudor. Lanzado en 2012, más que estar inspirado en un modelo concreto, en realidad es la suma de diferentes aspectos y estilos que han tenido los relojes de buceo de la firma desde la década de los 50 hasta los 80. El resultado es una pieza de aspecto clásico y a la vez muy original al no ser una mera copia de antigua referencia. Constituido actualmente en el gran superventas de la marca, el Black Bay ha conocido diferentes versiones, entre las cuales encontramos la mencionada Dark (2016) y el Chrono (2017), cuya suma ahora da como resultado esta edición especial.

     

    El origen submarino del Black Bay es muy evidente en muchos aspectos del reloj. Así lo atestiguan su más que apreciable hermeticidad (200 metros), el atornillado de los pulsadores del cronógrafo o el diseño de la esfera, con su característica aguja de forma snowflake, que garantiza una legibilidad excelente en cualquier situación. Los elementos de la esfera destacan aún más gracias al acabado completamente negro del reloj, conseguido gracias a un proceso de deposición física de vapor (el popular PVD) en la caja y brazalete de acero. Para los que recuerden las anteriores versiones del Black Bay Chrono, el cambio es impactante y le aporta un aspecto más agresivo.

     

    UNO POR JUGADOR

     

    Llegados a este punto, no está de más recordar que, por modernos que nos parezcan, los relojes deportivos todo en negro son más antiguos de lo que podríamos pensar: el primero fue comercializado por Porsche Design nada menos que en 1972. No es habitual que Tudor realice ediciones limitadas de sus relojes. Y, en propiedad, el Tudor Black Bay Chrono Dark tampoco lo es. La firma ha anunciado que en estos momentos se ha proyectado fabricar 1.181 unidades del reloj, cada uno de ellos grabado con su número correspondiente en el fondo de la caja, maciza de acero, como era habitual en los antiguos modelos de buceo.

    Tan original cifra corresponde al número total de jugadores que han vestido la camiseta de los All Blacks desde que se creó la selección en 1903 hasta los incluidos en la lista de convocados para esta edición de la Copa del Mundo de Japón. Esta decisión también implica que en el futuro se harán más piezas del Black Bay Chrono Dark según se vayan incorporando nuevos jugadores a la selección. Eso sí, llegarán con cuentagotas, así que será mucho mejor ir reservando uno de los ya garantizados: conviene hacerlo dada la escasa tirada y el tirón que tiene actualmente Tudor. 

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